E.2.2. Breve reseña histórica de la Entomología en Chile

Dr. Jorge N. Artigas 2013

RESUMEN.

La primera mención  escrita  de insectos de Chile es de Gerónimo Díaz de Bibar y es en referencia a la hambruna de 1541 cuando los habitantes de Santiago tuvieron que comer chicharras del campo.  Otras citas corresponden a Mariño de Lobera, 1552, sobre miel silvestre referida al abejorro rojo. El padre Diego Rosales observa entre 1629 y 1677 el comportamiento de las abejas de Chile, lo que se publica 200 años después en1870. En el siglo XVIII aparece en la historia de Chile el abate  Juan I. Molina, naturalista,  que publica el Saggio sulla storia naturale del Chili, en Bolonia 1782, describe, animales incluidos insectos, y observaciones sobre comportamiento. Con la llegada de Claudio Gay y la fundación del Museo Nacional de Historia Natural en 1840, se inicia un período de avance científico naturalista en que el país se sitúa en primer lugar entre los países occidentales. Entre los que llegan contratados por él, están, además de Gay,  Rodulfo Amando Philippi y el  primer entomólogo especializado  Philibert Germain, que en  1850 es nombrado director del Museo Nacional.
En 1872 el Ministerio de Agricultura crea el Instituto Agronómico de Chile, que luego da origen a la Facultad de Agronomía de la  Universidad de Chile, donde se crea una cátedra de entomología. En 1896 se funda la Quinta Normal, como lugar de experimentación agrícola y en ella, la Estación de Patología Vegetal con su director de origen francés M. Gaston Lavergne. Se destaca en esta época el joven entomólogo Don Manuel Jesús Rivera, que estructura cursos de entomología para la Universidad de Chile basados en la experiencia que obtiene en USA y Francia. Paralelamente se crea en la Facultad de Agronomía la cátedra de Zoología Agrícola, a cuyo cargo y organización estuvo el Dr. Alberto Graf Marín, Ingeniero Agrónomo de la Universidad de Chile y primer chileno doctorado del  país, en Cornell en 1931. Cuando jubila, se hace cargo de ella el Ingeniero Agrónomo Dr. Leonidas Duran Moya que se había doctorado en Alemania en 1936.  Este catedrático luego se traslada a la Universidad Austral, donde crea la cátedra y laboratorio de Patología Vegetal el cual sirve hasta su jubilación. En la Facultad de Agronomía de la Universidad Católica se crea igualmente en tiempo, una cátedra de entomología, la que también sirve Don Carlos E. Porter  hasta 1947. Luego de Porter, se hace cargo de la cátedra de la Universidad Católica Don Raúl Cortes Peña.  Al mismo tiempo se crea  en esa Universidad la Cátedra de Zoología Agrícola atendida por el Ing. Agrónomo Don Gabriel Olalquiaga Fauré.
La Universidad de Chile, en su Facultad de Pedagogía, crea con los profesores José Herrera y  María Etcheverry una cátedra de entomología  e inician una colección de insectos que se desarrolla principalmente en base a los lepidópteros. Esta cátedra fue el terror de los alumnos de pedagogía en su tiempo, y los alumnos los mas preparados del país en entomología pura. Publicaron un texto de amplio uso entre los estudiantes de entomología.
Desde muy temprano, la entomología chilena tuvo abundantes seguidores entre las personas con otras profesiones o actividades. El médico Edwin Ch. Reed, el comerciante Don Ramón Gutiérrez, Don Rodolfo Wagenknecht, funcionario de Vialidad, el Ing. Agrónomo agricultor Don Enrique Barriga, Don Luis Peña Guzmán que formó una empresa para atender a entomólogos extranjeros que venían a colectar a Chile; los religiosos padres Jaffuel y Pirion, Flaminio Ruiz y Guillermo Kuschel, este último el primer doctorado en Chile por la Universidad de Chile, aproximadamente en 1950;  los médicos Emilio Ureta, Miguel Cerda y últimamente el médico Pedro Vidal, sobrino de Luis Peña y heredero de su excelente colección de insectos, especialmente tenebriónidos, vale mencionar también a Manfredo Fritz, chileno, residente en Argentina y activo colector en ese país y en Chile, tenemos en el MZUC abundante material aportado por él.  Han existido y hay hoy en día, muchos otros, algunos de los cuales fueron o son habituales en las publicaciones y sociedades de entomología.
La llegada al país de los primeros insecticidas, transformó la entomología, haciendo crecer significativamente la parte agrícola con su control y manejo de plagas.
Cuando Chile, en 1980 se autodefine como una potencia alimentaria y empiezan las exportaciones de alimentos, entró en el mundo de las restricciones, las cuarentenas, las leyes internacionales, los convenios, etc. se ha adaptado a ello con eficiencia. Parte importante en este escenario  lo han tenido los entomólogos del Ministerio de Agricultura y de las Universidades que han respondido eficientemente a las políticas internacionales de sanidad vegetal, poniendo a Chile como un ejemplo por sus reglamentaciones y resultados. La Mosca de la fruta, es tal vez el mejor indicador.
Con el desarrollo el área forestal, descubrió nuevas plagas nativas e importadas, lo  que desarrolló la rama de la entomología forestal. La Polilla del brote fue el gran detonante.
El control Biológico desarrollado en La Estación de Entomología de la  Cruz por el Ministerio de Agricultura, ha sido pionero en Sudamérica. Sus entomólogos, dirigidos por muchos años por Don Sergio Rojas, han enfrentado problemas, con éxitos y fracasos, que en esa rama de la entomología constituyen su problemática natural, derivada de forzar los ciclos de los insectos entre hemisferios-
La entomología crece como disciplina. Muchas empresas productoras  mantienen asesores entomólogos permanentes. Las peligrosamente expuestas fronteras del país obligan a aumentar permanentemente los técnicos en plagas en sus aduanas.
Todo esto parece resumirse en la existencia de un congreso anual de entomología en el país. Es una señal significativa de la madurez de la comunidad entomológica. Muy pocos países, si hay alguno, pueden presentar esta demostración de fortaleza.